LA IMPORTANCIA DE LA PREPARACIÓN FÍSICA EN EL FÚTBOL.

En primer lugar, voy a empezar hablando de porque la preparación física es importante en cualquier equipo de fútbol. Ya que en muchos ocasiones se cree que esta no tiene cabida dentro del mundo del fútbol. La clave de la preparación física radica en su orientación y tratamiento, pues su existencia, guste más o menos, y a tenor de datos comprobados, es innegociable.

 Si al analizar  las demandas de la competición concluimos que en términos “físicos” el futbolista necesita de elevados niveles de capacidad aeróbica, anaeróbica, explosividad, fuerza y capacidad para repetir sprints (Owen, Wong, Paul & Dellal,2012; Rampinini, Coutts, Castagna, Sassi, & Impellizzeri, 2007; Reilly, Bangsbo & Franks,2000; Varley,2013)… ¿no sería una irresponsabilidad profesional obviar estas cualidades a la hora de diseñar  tareas  de entrenamiento?

 Si tenemos en cuenta que la mayor parte del tiempo efectivo de juego el jugador se encuentra sin balón y realizando constantes cambios de dirección (Rampinini, Impellizzeri, Castagna, Coutts & Wisloff, 2009)… ¿no deberíamos de entender que la agilidad y la capacidad de realizar constantes y rápidos cambios de trayectoria son variables que facilitarán los comportamientos futbolísticos? (Chaouachi et al, 2012; Stølen, Chamari, Castagna & Wisloff, 2005).

 En un contexto en el que se dan aproximadamente 1000-1500 cambios de movimientos por partido/jugador con una frecuencia de ocurrencia cada 3,5 segundos (Reilly, 2003; Strudwick, Reilly & Doran, 2002), donde cada cambio de dirección somete al cuerpo humano y sus estructuras a una carga 5 veces superior a su peso, y cada recepción después de un salto eleva a 10 esta carga (Chaouachi, Manzi, Chaaalali, Wong, Chamari & Castagna, 2012; Rojano, Rodriguez y Berral de la Rosa, 2010)…¿de verdad os vais a atrever a no preparar concienzudamente las estructuras anatómico funcionales de vuestros jugadores?.

 Si  en base a los datos aportados por Barnes, Archer, Hogg, Busch & Bradley (2014) en su análisis de 7 temporadas consecutivas en la Premier League Inglesa (2005-2012), la exigencia condicional a la que se somete un jugador de fútbol profesional aumenta progresivamente a medida que pasan las temporadas, no en términos de distancia total recorrida (esta se mantuvo relativamente constante a lo largo del estudio), sino en lo relativo a los esfuerzos de alta intensidad y sprints (estos aumentaron un 35 %)…¿no resulta coherente defender un fútbol en constante evolución “física”? (Di Salvo, Gregson, Atkinson, Tordoff & Drust, 2009).

 Si como dejan patente los datos ofrecidos por Dauty & Collon en 2011 tras analizar durante 15 temporadas consecutivas la liga francesa, los esfuerzos realizados para evitar las lesiones musculares no lograron todavía sus frutos, pero en cambio sí se redujo la incidencia lesiva articular y ligamentosa gracias a los programas de prevención implementados…¿no es señal de que al menos algo estamos haciendo bien los preparadores físicos?

 Si una baja incidencia lesiva a lo largo de una temporada se correlaciona fuertemente con el rendimiento clasificatorio final (Eirale, Tol, Farooq, Smiley & Chalabi, 2012)… ¿seremos tan imprudentes de dar la espalda a esta parte de la preparación?

 Creo que a través de estas afirmaciones se puede llegar a la conclusión de la importancia que puede llegar a tener la preparación física en el rendimiento de un equipo de fútbol.

 Una vez comentado esa importancia, voy a pasar a hablar de la metodología, de la forma de trabajar. Para ello voy a mostrar unas palabras de uno de los mejores preparadores físicos de fútbol y que resumen muy bien mi forma de trabajar.

 “Lo que nosotros no podemos pretender es que un jugador mejore los elementos del juego corriendo por el bosque. Ni que yendo a la montaña para hacer esquí alpino mejore su juego. No está mejorando nada del fútbol, ni siquiera de la resistencia para jugar. Nada. Es cierto que la influencia real es sobre elementos específicos que actúan en el juego pero no se realizan a través de él. Tenemos que entender el juego en su globalidad y a partir de ahí buscar la interactividad dinámica entre los elementos que constituyen los sistemas del ser humano que va a participar en esa situación global.

 Si vamos todos los días a correr por el bosque seremos especialistas en el bosque. Si vamos todos los días a hacer pesas seremos pesistas. En esta forma de estructurar el entrenamiento tenemos la posibilidad de elegir ejercitaciones que proporcionan esa interactividad dinámica que no poseen los ejercicios atléticos del deporte individual, que están basado en otro tipo de experiencias.

Si deseamos potenciar las posibilidades de nuestros futbolistas hay que pensar en entrenarlos a través de ejercitaciones extraídas del juego”. Paco Seirul.lo.

 Por tanto, mis tareas de entrenamiento siempre tienen objetivos tácticos. No me gusta que correr sea un objetivo sin más, sino que corremos con balón, y obviamente eso a los jugadores le gusta. Pero lo más importante es que los jugadores sepan porque hacemos las cosas y cuando hay que hacerlas. Que el jugador no juegue por intuición. Muchos jugadores juegan intuitivamente, y lo que yo quiero de ellos es que piensen y sepan por que hacen algo correcto.

 Además, es importante saber que los picos de rendimiento colectivo no existen. No puedes preparar a un equipo para asegurarte que estará a un buen nivel en determinado momento. El equipo puede estar bien físicamente y luego no jugar bien. El estado de forma es algo mucho más complejo que la forma física. Es por ello, que a través de esta metodología de trabajo el objetivo que se busca es alcanzar un buen rendimiento durante todo el año de forma lineal. Rendimiento como concepto global. Puedes planificar para estar mejor condicionalmente en un momento determinado, pero eso no asegura que tu rendimiento global sea mejor, eso sí, si el rendimiento engloba todas las estructuras, optimizando una de ellas puedes acercarte al máximo al rendimiento global.

 Ya hablado de la importancia y de la metodología en cuanto a la preparación física voy a hablar un poco de la planificación.

 En este gráfico se muestra la carga de entrenamiento de una temporada. Se puede observar como se va jugando con el volumen y la intensidad teniendo en cuenta el partido de cada semana (importancia, dificultad etc.) para de esta manera estar toda la temporada en una óptima forma para afrontar cada partido con garantías.

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A continuación voy a mostrar lo que sería un microciclo patrón dentro de la planificación de una temporada para una semana completa, suponiendo que se entrena todos los días. En función de los días de entrenamiento se ajustaría la distribución.

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 Todo esto sería a modo de un breve resumen las tareas que debería realizar un preparador físico dentro de un equipo de fútbol. Creo que queda bastante claro la importancia de trabajar el aspecto físico en cualquier equipo de fútbol. Y para concluir, decir que la preparación física del fútbol hay que hacerla con balón siempre. ¿Por qué? Porque el balón añade el elemento coordinativo que luego se utiliza en el campo. Si tu haces tres saltos de piernas, como ejercicios, pero sin balón no tiene sentido. Donde saltas, como apoyas…todo es diferente si metes un balón por medio. Por eso hay que hacerlo con balón. No es lo mismo saltar que saltar para tener que hacer un pase.

 Afirmar la existencia e IMPORTANCIA de la preparación física no es ir en contra del juego, sino COMPLEMENTAR al juego. El juego se desarrolla mediante unos esfuerzos que hay que soportar y tiene un impacto lesivo que hay que reducir. El juego y la preparación física son dos caras de la misma moneda. Las evidencias están ahí e ignorarlas es un error. Y es por esta razón, por la que la optimización de la dimensión física ha de hacerse mediante el JUEGO, en especificidad, porque es en el JUEGO donde se manifiesta.

 Bibliografía:

  • http://www.futbolcontextualizado.com/blog/?p=749.

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